19/09/2022

19 Húsavik - Hverir


Anoche volvimos a salir a la caza de auroras. Y las cazamos.


Estuvimos una par de horas embobados mirando al cielo, sin creer lo que estábamos viendo. Una enoooorme aurora que cruzaba el cielo de lado a lado justo sobre nosotros, con una potencia brutal.


Llegamos a apreciar a simple vista no sólo el color verde, sino incluso los violetas. Y se veía perfectamente como bailaba, se movía, se contorneaba. Es como si nos agradeciera con un baile que estuvieramos pasando frío varias noches tras ella.





Siempre había pensado que se vería un poco más que la Vía Láctea en cielos muy oscuros pero que el color verde no se apreciaría a simple vista, pero creo que es uno de los más bellos espectáculos astronómicos que he visto. En las fotos se ve mucho, claro, porque tiene entre 5 y 15 segundos de exposición y eso capta mucha luz, pero no llegué a pensar que en persona fuera tan emocionante.




Bueno, venga. Ya vale de luces verdes en el cielo. Hoy nos traen el desayuno a la habitación. ¿Lujo? No, es que no tienen comedor. Un desayuno variado y completo que tomamos con tranquilidad porque hoy no tenemos nada hasta las 11h.


Hemos contratado un tour para ir a ver ballenas en un barco eléctrico que hace menos ruido y las ballenas no se asustan. Spoiler: mentira.


Como nos han dicho que hace mucho frío y que llevemos gorro, bufanda y guantes, nos ponemos todos los forros polares, camisetas térmicas y leotardos que tenemos. A pesar de lo tremendamente masculino que me vereis en las fotos de hoy, llevo leotardos debajo.


Por si fuera poco, al llegar nos dan un mono impermeable y acolchadito. Sólo con él ya pasaríamos calor, me parece que nos hemos pasado. Por suerte nos tocan de los nuevos, porque alguno de los antiguos han visto ballenas de la época de Jesucristo.



Una de la organización nos dice que lo sienten mucho, que vaya por Dios qué lástima pero que han tenido un problema con la electricidad del barco y no se qué no se cuantos. Que si no queremos un barco normal, nos devuelven la pasta. De devolvernos el tiempo no dice nada.


Vamos al barco normal, uno de roble que lo fabricó el mismo que hizo el arca de Noé (o sea, Noé) y en el que no tengo muy claro que quepamos todos. Llegan las típicas carreras para coger sitio sentados y zarpamos.



El tour dura 3 horas. Yo en 10 minutos ya empiezo a pensar que estaría mejor cerca de la borda por si tengo que echar el desayuno. Que no lo hago, porque al precio que está aquí la comida, si vomito me lo trago de nuevo. A ver, que me despisto…


Resulta que las ballenas se sumergen durante 7-15 minutos y luego salen a respirar. Primero se ve como expulsan agua por el espiráculo (que mis sobrinos Jan y Marc os explicarán perfectamente qué es), luego sale 2 o 3 veces la ballena y en la última se le ve la cola porque se vuelve a sumergir para comer. Así que todos buscando columnitas de agua en el mar, a 9 millas de la costa.


Avistamos una (porque hay otro barco persiguiéndola) y allá vamos. El otro barco es una lancha rápida que va a toda leche. Total, que para ver ballenas lo que cuenta es un barco rápido, porque se sumergen enseguida. Si vas en uno eléctrico que no hace ruido pero tienes un par de estas, no te sirve de nada.



La vemos salir 5 o 6 veces. Está bien porque no ves ballenas jorobadas todos los días. Pero que le ves un poco el lomo y un poquito la cola al meterse si has llegado a tiempo. No sé decir si vale la pena lo que vale, pero yo un poquito decepcionado si que me voy. A pesar de que nos han dado una taza de ¿chocolate? caliente y un bollito de canela.




Eso sí… estos le sacan más de 5.000€ por viaje… que dura 3h… en un barquito chiquitito que no podía, que no podía, que no podía navegar…


Como ya estamos hartos de comer regulinchi, miramos una aplicación de cupones islandeses y tenemos 2x1 en un restaurante cercano. Allá que vámos. Se trata del restaurante Grill 66… ubicado en una gasolinera. 

Total, una hamburguesa con patatas en una gasolinera que nos sabe a gloria no sólo por el precio…


Vamos al siguiente hotel a hacer el check-in y vemos que tiene cocina. Tal vez hoy podamos cocinar la pizza congelada que compramos hace 6 días y que lleva descongelada y sin nevera 5 días y 23 horas. Ay, madre.


Está oscureciendo y aún tenemos varias cosas para hacer, pero en previsión de que se alargara lo de las ballenas ya teníamos previsto dejar cosas para mañana. Nos vamos a Hverir, una zona geotermal muy cercana.


Al llegar tenemos dos sorpresitas. Una que empieza a chispear. Otra que el parking es de pago. Hay una cámara a la entrada que te coje la matrícula y cuando sales seleccionas tu coche en una maquinita y pasas la tarjeta. Un cartel dice que como es un terreno privado, lo que se recauda es para acondicionar el lugar y que sea más seguro.


Aún me estoy riendo. Qué chispa tienen estos agrios.


La zona es de otro planeta. El agua hierve en el suelo y sale llena de un mineral gris. Al parecer, a un kilómetro bajo tierra la temperatura es de 200º. Los minerales que arroja el agua y el humo tiñen de colores amarillentos, ocres, rojizos, azulados y grises la tierra y las montañas cercanas. Si le sumas las columnas de humo y el olor sulfuroso, es como estar en Venus (supongo).




Como ejemplo, mirad como hierve esto. Os recuerdo que es absolutamente natural.



O esta chimenea de humo, que no sé porqué han tapado con piedras. Es que hasta el ruido impresiona.



Lo que chispeaba se está convirtiendo en lluvia y está oscureciendo. El resto, incluídas las auroras, tendrán que esperar a mañana… si sobrevivimos a la pizza.


3 comentarios:

capgrossosramon dijo...

Ostres, les balenes, a Plymouth ens va passar el mateix, una mica de llom i la cua, però ens va agradar (no recordo el preu).
Un lloc geotermal que us agradaria és Yellowstone.
Les aurores molt impactants.
Ramon i Lluïsa

Anónimo dijo...

Osti nens i que feieu amb la pizza amunt i avall?
En aquest viatge, a diferència de Usa tornareu més primets...
No sabia que duraven tant les aurores, pensava q era un pim Pam i per això costava veure-les, però has posat un parell d.hores, buf...
Paqui GiP

Carol dijo...

Felicitats!!! Aquesta aurora sí que sí!!!! Això ha sigut un espectacle pels ulls… Què bé que heu pogut gaudir-ho!

Lo de les balenes… està bé! Clar, suposo que les espectatives són com veure els dofins al costat del vaixell però una balena, és una balena :)))

Sí que en aquest viatge tornareu més prims… si no mengeu res!!!!
Quan torneu, us preparem un sopar d’aquells que us agraden i que no s’acaben mai :)))