09/09/2022

9 Laugarás

 Para venir a Islandia hay algunos consejos básicos: vestir con capas, prepararte para el viento y recordar que si no te gusta el tiempo que hace, esperas un rato y cambia. Pues hoy no es verdad.


Llueve. Va a llover todo el día. Sin parar. Supongo que es la naturaleza, que no se puede programar. Parece que este viaje no está empezando con buen pie… ya vereis por qué lo digo.


Primera parada: supermercado Kronan, que junto con el Bonus son las dos cadenas de supers mas baratas.



Baratas por decir algo, porque comprar la cena aquí te sale como en un restaurante de allí, a no se que te tires a por los fideos instantaneos, que hay que ser cutre para gastarte un pastón en venir aquí y cenar en un vaso de cartón echándole agua caliente…


Los míos de hoy tienen sabor a ternera. Para mañana lo he cogido de verduras, a ver qué tal.


Al salir vemos que el coche tiene encendida una luz de avería y no le va el limpia trasero así que volvemos al concesionario y nos dan otro que le funciona el limpia y también tiene la misma luz de avería. Que no nos preocupemos, dice el tío agrio que nos atiende. Qué secos son, por favor…


Más tarde nos damos cuenta que le falta la tapa del maletero y se nos van a ver las maletas todo el viaje, pero ya estamos lejos así que hay que joderse.


La primera y segunda paradas son dos zonas geotermales llamadas: Gunnhuver y Krysuvyk (no voy a ser capaz de escribir bien los nombres en todo el viaje, lo siento).





Ver salir agua hirviendo y gases con olor fétido de la tierra es lo más parecido a estar en Venus que puedo imaginar. Muy curioso.




La tierra se tiñe de rojos, marrones, azules y verdes que deben ser muy bonitos con la luz del sol, porque con la puta lluvia todos tienen un toque gris que pa’qué…





Nos vamos al hotel y cuando estamos a punto de llegar nos damos cuenta que nos hemos pasado el crater Kerid, así que media vuelta para verlo. Sigue lloviendo…


Hay que pagar para verlo. El que cobra es otro tío agrio que ni te mira a la cara (tuve que esperar que terminar de dibujar para que me cobrara!) y se pasa el día en una caseta poniendo importes en una máquina de pagar con tarjeta. Yo también estaría seco, pero es que se lleva un pastón por no hacer nada… 


Apenas hay que caminar para ver el crater (de volcán, no de meteorito) y a pesar de lo nublado, es precioso. El rojo de la tierra, el verde de las plantas y el azul del agua son de tonalidades curiosas, especiales, diferentes. El gris del cielo es estandard.




Nos vamos al que será nuestra casa hoy mañana. Ah, no! Mañana no porque el agrio del hotel dice que ha sido un error muy grande, pero que solo tenemos una noche reservada.


Así que he tenido que ponerme serio y poner cara de enfadado mientras Ingrid le decía cuatro cosas y lo ponía en su sitio.

Gracias a mi cara de serio, se ha ofrecido a buscarnos otro hotel, pagar la diferencia de precio y finalmente ha dicho que nos quedemos, que ya recolocará a los de mañana. Nunca menosprecieis mi cara de serio…


Un día como este merecía terminar con nuestra primera aurora boreal… pero no. 


Sigue lloviendo…

1 comentario:

Carol dijo...

Ups…. Heu començat el viatge diguem…. d’una manera especial je je. Si no hi ha part d’aventura no tindrieu un bon post que comentar… je je
Doy fe de tu cara de serio…. Quina por :))))