13/09/2022

13 Gljufrafoss - Seljalandsfoss - Skógafoss


Hoy vamos a tope de foss!!


Pero antes pasamos por un supermercado a comprar avituallamiento, entre otras cosas una pizza 4 quesos congelada que nos vamos a comer esta noche como si estuvieramos en la postguerra.



La primera cascada es Seljalandsfoss, una cascada que lo más llamativo que tiene son los 5€ que te hacen pagar por aparcar. Y no es que yo sea tacaño, es que han inhabilitado cualquier sitio donde se pueda aparcar para que tengas que pagar.



Bueno, en realidad me está sorprendiendo mucho lo difícil que es parar en cualquier sitio. Vas conduciendo, ves algo interesante para foto y tienes que parar en mitad de la carretera. No hay arcén, no hay apartaderos, no hay nada para parar. Es… raro.



Al lío, vamos a la cascada. Otra cosa que tiene es que puedes pasar por detrás. Mojándote, claro. Te mojas solo con acercarte porque hay mucha agua en el aire. Y está muy fría.




La otra, Gljufrafoss, está muy cerquita, menos de 10 minutos andando. Y dicen que la conoce poca gente porque el acceso es complicado… prácticamente te metes en el agua para entrar a traves de una abertura en la roca.



Poca gente mis cojones. Pero si hay hasta cola para entrar…




Si en la otra te mojabas, en esta sales al baño maría (pero en frío). La cascada cae en una especie de cueva  (en la que se va entrando por turnos para poder hacerse la foto) y salpica agua hacia todos los lados.


Bonita es. Y mucho. El fuerte contraluz hace que las fotos sean difíciles de sacar y solo entramos con el móvil, la cámara grande no la saco aquí porque es mucho peor que si estuviera lloviendo. El agua viene de todas direcciones, porque la caída la pulveriza y el aire la mueve arriba y abajo. Para salir hay que agarrarse a la pared esperando que las rocas sobres las que te apoyas (que no sobresalen del agua) no se muevan. El frío en las manos hace que la roca de la pared parezca que son cuchillas. Qué bonito todo.



Venga, va, ya está. Vamonos al hotel, que nos pilla de paso antes de la última cascada y así comemos, que también hemos comprado unos spaguettis y una salsita de tomate. Y queso rallado, que al precio que está vamos a ser la envidia de todo el hotel.


De camino, vemos una cascada que nos llama la atención. Y como no hay nadie y vamos sobrados de tiempo, paramos a curiosear. Es una cascada que se esconde en la roca también y no deja ver como rompe el agua, pero es muy coqueta.



El sitio es muy tranquilo, da el solecito y mientras hago algunas fotos Ingrid se tumba en el césped a descansar… hasta que un grupo de caballos (jinetes incluídos) se le acercan y decide levantarse.


Por cierto, esto está lleno de caballos. Y de ovejas. Pero muchos. Y muchas. No, muches no.


Los spaguettis en el hotel dejan que desear. La salsa no era salsa, era tomate triturado, así que no tienen gusto a nada. Como además los comemos de cara a la pared, como castigados, pues peor todavía. Digo de cara a la pared porque el “comedor” es una tabla enganchada a la pared con dos sillas. De verdad que estos agrios -bueno, la de hoy se hace la simpática pero no me lo trago- han encontrado un chollo con los guiris, porque aquí se reserva todo a cualquier precio.



Bueno, ánimo que nos queda una cascada. 


Skógafoss. Esta es grandecita. No sé los metros que mide pero para ir hasta arriba hay más de 450 escalones. Y los subimos. No sabéis como hecho de menos mi sofá…



Al ser tan alta, el agua cae con una fuerza que no te atreves a acercarte. Pero nos acercamos. A ver si hemos venido hasta aquí para no hacernos una foto calándonos hasta los huesos (y hasta los huevos, por qué no decirlo).


La logística para hacer fotos consiste en llevar el móvil en una mano y un pañuelo en la otra para ir limpiando la lente. Y la pantalla, porque cae tanta agua que no responde al tacto.


Suerte que ahora iremos al hotel y podremls hacernos la pizza en el hornCOMO QUE NO HAY HORNO??

Dos fuegos y un microondas… a eso le llaman cocina? Amos, anda… 

Pues nada… fideos instantáneos. 


Al menos está despejado y esta noche intentaremos cazar auroras de nuevo…

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que curiosa la que no havia d'haver gent, sembla que hagis d,entrar per un riuet...
Espero que entre una i una altra us canvieu perquè acabareu malalts de fred
Que vagi be les visites nocturnes
Paqui GiP

Carol dijo...

No em facis riure que llegeixo els post a l’hora de lectura i em pixo i els alumnes no paren de mirar-me....

Viatge amb sofà, series i bona companyia el faràs d’aquí poquet... bueno a final dany (no veig el moment)... ara gaudeix d’aquest paisatges tant impressionants....

Lo de la pizza m’ha fet molt riure....

EStic flipant amb lo car que és tot i que et cobrin per tot... mare meva....
I per cert... aquesta cascada que heu vist sense previsió... l’he trobat súper xula... pot ser més que la que hi havia tanta gent...
I els colors?? Quina passada de combinació de colors al paisatge... m’ha recordat (a menys escala, és clar) a quan anaven a Sòria i tenim aquella foto a la tardor del canyon del Río Lobo... (tinc ganes de repetir :))))

Una abraçada forta

capgrossos dijo...

Ostres amb els guiris de la cua, si puc anar a Iceland miraré en quina època hi ha menys gent, imagino que no veuré aurores però, que hi farem.

I que heu fet amb la pizza?, la poseu al sol?, hehehe.

Molt bonic i humit tot,

Ramon i Lluïsa