Repetimos Jökulsárlón, que ayer estaba muy oscuro y eso hay que verlo con luz. Está a tope de gente, pero seguramente sea el último punto multitudinario hasta que terminemos de dar la vuelta a la isla y lleguemos a Rejkiavik.
Si ayer era bonito, hoy es alucinante. Hay muchos más icebergs flotando y se aprecia mucho mejor el color azul de algunos y la transparencia de otros.
Hay varias focas desayunando también. No tienen pinta de ser muy sibaritas, porque comen pescado congelado…
Aunque hay mucha gente, está todo muy limpio, sin un papel en el suelo ni cosas así. Eso pasa en toda la isla, la gente se comporta muchísimo. Además, aquí todo es superecológico y reciclable.
Hace sol, prácticamente podríamos ir en manga corta y eso que estamos al final de un glaciar. Todo el mundo está tomandose fotos y pidiendo a extraños que les tomen una. Parece que los paloselfies han pasado de moda… bueno, nosotros llevamos uno…
Bajamos hasta la playa de los diamantes. Los trozos que se deprenden brillan con el sol y junto a la arena negra, parecen diamantes de verdad, sin tallar. Los trozos grandes se van derritiendo en formas caprichosas y jugamos a ver a qué se parecen… que si un perro, que si un pato, que si la letra griega lambda…
Total, que ya es mediodía y aquí seguimos. Hoy sólo tenemos un parada en el camino y conducir algo más de tres horas, así que vamos relajados. Aprovechamos para comer un frankfurt, que dicen que son buenísimos. A ver… mal no están (hay hambre) pero estos no han ido al frankfurt de la Riera.
Lo único que me ha hecho ilusión es que nos los ha cocinado el mismísimo Arguiñano en persona y luego ha estado contándonos chistes mientras nos lo comíamos. Bueno, es mentira, pero por lo que costaban, bien podría haber sido cierto.
Hay una excursión en barco por la laguna, o en kayak -ya son ganas- y como no, superjeeps a mansalva como esta bestia.
Y nos vamos a Stokknes. Resulta que hemos leído que es una de las playas más bonitas y la más fotografiada. Habrá que verlo. Además hay un poblado vikingo. Allá vamos.
Está en un terreno privado y el dueño, que será agrio pero no tonto, ha construído un bar, un hotelito, un camping y si quieres ir a la playa, aunque sea andando son 6€ por persona. En el momento de pagar no lo sabía, pero ahora puedo decir que me alegro de haberlo pagado. Como han sido los 6€ peor gastados de mi vida, a partir de ahora solo puede ir a mejor.
Empecemos por el poblado vikingo. Que está en ruinas. Y que ni siquiera es una reconstrucción, sino el decorado de alguna peli mala. Y encima hay que caminar para llegar.
Junto al poblado están poniendo un barco vikingo que, por la pinta que tiene, lo han comprado en Wallapop con descuento y todo.
Bueno, vamos a la playa que lo del poblado era secundario. La vemos desde varios puntos y no se puede decir que sea fea. Es bonita, pero tampoco hay para tanto. Que este país es enorme y tiene rincones preciosos que son gratis. Pagar para esto… no lo veo. Ya que estamos, tiramos algunas fotos, aprovechando el reflejo del agua y las montañas del fondo (que nevadas han de estar preciosas).
Seguimos la ruta y de repente vemos una silla roja sobre una piedra. Es una “escultura” que alguien ha puesto sobre una roca en mitad de la nada y eso es suficiente para que un turista quiera hacerse la foto en ella. No vamos a ser menos…
La noche se nos echa encima y la niebla también. Encontramos una montaña por la que está literalmente cayendo la niebla, como si fuera una cascada de humo. Humofoss o algo así. La foto no refleja lo espectacular que era, tendría que haber hecho un vídeo…
Un último empujón y llegamos al hotel. Yo, con más hambre que el perro de un afilador islandés ciego. Mi próximo viaje será a un resort de pulsera incluída donde siempre haya comida y no tenga que hacer nada, ni conducir ni caminar. Solo comer…
















2 comentarios:
Me parto...
Ja estava veient jo que menjaves poquet. I el cansanci d'ahir era per menjar poc...
I cada vegada que dius lo del sofà, em pixo... jajaja
La foto del poblat viking ha quedat autèntic amb la vikinga pelroja que tens al costat... guapíssima!
Ànims que aquestes caminates valen la pena per veure el que esteu veient... Netflix està sobrevalorat.... :)))
Ai que recuperaràs tot els que has perdut si vas a un "tot inclòs", aprofita i fes una mica el "vikingo", hehehe.
Ramon i Lluïsa
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