Vamos en busca de un cañón que tiene buena pinta y se llama Kolugljúfur. Uno de sus atractivos es que está a pie de coche. No, es broma.
Bueno, a medias. Aquí tienen la manía de hacer los parkings lejos. Es decir, sales de la carretera principal y hay 500m o 1 km hasta el parking. Y luego hay que andar otro tanto. Joder, haced el parking más cerca…
El sitio es precioso. Tiene una cascada preciosa, un cañón espectacular, un puente que jode todas las fotos y un suelo que resbala que parece que vayas a visitar el cañón por dentro.
La carretera nos regala momentos mágicos. Tan pronto el paisaje parece una maqueta de tren, enmoquetado de verde, como un tapiz lleno de verdes, ocres y rojizos. O se abre una rendija en las nubes para proyectar rayos de sol que dan volumen a las montañas.
O hay caballos, ovejas, pájaros diversos…
Uno de esos animales es un rinoceronte. O algo parecido. Se trata de una roca llamada Hvítserkur con una forma rarita y ubicada en el mar. Ideal para unas fotos. El camino que lleva hasta la playa está resbaladizo y en mal estado, así que decidimos que es mejor torcernos el tobillo sin llegar a bajar, cosa que hace Ingrid sin pensárselo mucho. Si le pasa abajo en la playa, tenemos que hacer noche allí.
Illugastaðir es el sitio más famoso de la zona para ver focas. Ah, pues vamos. La carretera rodea la pequeña y monótona península donde están las rocas en las que se tumban. Unas cuantas curvas y llegamos al parking, para luego andar un kilómetro. De verdad que son ganas de caminar…
Focas hay, no se puede decir que no. Y bastantes. Y se ven. Pero tan lejos… Con decir que la ballena jorobada la vimos más de cerca.
Suerte que al menos hace buen tiempo, aunque el aire viene (oh, sorpresa!) frío y a veces se nubla y chispea y vuelta a empezar. El clima cambia a cada rato.
Y como ya vienen siendo las 5 de la tarde, pues habrá que comer algo. Hoy nos vamos a saltar la dieta de pan y embutido y nos vamos a una gasolinera que tienen restaurante. Hay que decir que esta zona está bastante despoblada y la oferta es mínima. Después de una hamburguesa y unas alitas a la barbacoa, las cosas se ven mejor.
Lo único que nos queda es llegar al hotel, aunque aún tenemos una tirada. La carretera, de nuevo, nos regala paisajes preciosos y una luz de atardecer que baña las montañas y las (pocas) casas de luz dorada de ensueño.
En el hotel, mejor dicho, la casa de invitados donde dormiremos hoy, no hay nadie. Llamamos por teléfono y nos dicen que en una mesa está nuestra llave y la factura, que nosotros mismos.
Pues nosotros mismos nos vamos al jacuzzi de aguas termales (a 30º) que hay en el exterior (a 10º) aprovechando que no hay más huéspedes. Qué gozada.
Hacemos la cena con un ojo en la ventana a ver si escampan las nubes y salimos en busca de auroras…
P.D: llevo bañador.















4 comentarios:
Em sembla que no t’agrada massa caminar hehehe.
Ja he dit a la Íngrid que la roca em sembla… una roca al mar, però amb forats.
Com heu fet per pagar o ja el teníeu pagat l’hotel?
Apa, jacuzzi, lo del banyador no calia pas, hahaha
Ramon i Lluïsa
Que xulo, per fi animals, en pengeu poquetes d'ells, encara que en parleu sovint
A veure si aquesta nit repetiu...
Paqui GiP
Després d’un post xulíssim on poses fotos precioses… has d’acabar posant la P.D que has posat????? Ja ja ja… potser pensaries que a la foto sembla que no portes banyador? Doncs si… Res a comentar més :))))))
Visca les ovelletes!!! I altres animals terrestres... 😍😍😍🐑🐴🐳
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