11/09/2022

11 Bruarfoss - Geysir - Gullfoss

¡Ha salido el sol! Esto ya es otra cosa. El musgo que ayer era ocre hoy es verde y dorado, el cielo es azul y hablando de colores, nuestra primera parada es Bruarfoss.


Los más asiduos del blog ya saben que foss significa cascada. Vamos a ver Bruarfoss (y Midfoss, que están pegaditas) porque sin ser la más grande ni la más espectacular, tiene un color azul precioso, al parecer debido a que el agua es producto del deshielo de un glaciar.


Antes había un parking al ladito mismo, pero como había que pasar por el terreno privado de un islandés agrio, este dijo que “Nei” y han hecho un parking a 3’5 kilómetros. Más de tres putos kilómetros.


Bueno, no pasa nada. Hemos venido a caminar.


Los primeros cien metros junto al río son preciosos. Luego el camino se mete entre zarzas y se convierte en un barrizal con más mierda que el whatsapp de un político. Total que avanzas como si estuvieras pisando uvas para hacer un tinto gran reserva. Aunque aún no sabíamos que la vuelta iba a ser peor…




La primera cascada es Midfoss. Pequeñita, suficiente para hacer un alto en el camino y descansar un poco. El color del agua del río es espectacular. Un azul entre cerúleo y zafiro (sí, lo he mirado en google). Además, debido a la latitud que estamos, el sol está más bajo y eso para los fotógrafos significa mejores colores.




Seguimos hasta Bruarfoss (supongo que se escribe así, aunque igual le faltan acentos). Un puente sobre el río permite tener la visión perfecta sobre la cascada. A mi lado, un tío tiene las zapatillas absolutamente limpias. ¿Por donde has venido, campeón?




Ya empezamos a comprender lo de las capas para vestir. Tan pronto sudas de caminar como te hielas del viento. Al menos no llueve.


Volvemos hacia el coche y empieza la diversión… pero eso mejor os lo cuenta Ingrid, que a mí me da la risa.


Nos vamos hacia Geysir, zona geotermal donde hay varios geiseres, concretamente uno que se llama Geiser y que da nombre a los demás, pero que debido al abuso de sustancia químicas que usaron para provocar el espectáculo, ya no hace nada. Como Amy Winehouse. 


El que sí que explota es el Strokkur, cada 5 minutos, llegando a alcanzar hasta 30 metros. Aunque cuando intento hacer un vídeo para mis sobrinos, se queda en 30 centímetros. No pasa nada, cinco minutos y repetimos.




Entre ayer y hoy nos pulimos el Círculo dorado, la zona más turística de Islandia, porque tiene estas cositas vistosas y está cerca de Rejkiavik. Se nota porque esto está petado de guiris. Decidimos darnos un homenaje y comemos en el Visitor Center de Geysir. 


Dos hamburguesas con patatas y un trocito de pastel. 45€. Eh! Ni agua ni nada. Ya he pedido hora con el cirujano para que me saque el puñal de la espalda.


Venga, va, que estamos de vacaciones. Vamonos a Gullfoss (sí, es una cascada. Otra más. Pues no nos quedan…).


Nos recibe el viento. Pero nos recibe como si fuera un artesano de esos del vidrio. Que ansia por soplar, por favor.  Te deja helado en un momento, así que gorro, capucha y allá vamos.


Joder, esta sí que es grande. Más que bonita es espectacular por lo enorme. Se levanta tanta agua que hay como un arco iris perpetuo dibujado en el aire.




El frío y las ganas de merendar (porque la hamburguesa ha sido visto y no visto) no hace irnos hacia el hotel, pero parando a poner gasolina.


En la primera gasolinera nos dicen que no va, que se ha estropeado. Nos lo dice otro agrio de estos, pero no te preocupes que no te dirá donde hay otra, no. Y no es tan fácil como mirarlo en google, porque hay pocas y están lejos, así que igual vas a una a repostar y cuando vuelves ya estás seco otra vez.


En la segunda gasolinera (a 3km del hotel) podemos poner gasolina por fin y tirar por fin para el hotel, que estas magdalenas de chocolate no se van a comer solas.


El hotel de hoy… bueno, llamalo “guesthouse”… es una pequeña granja en una finca de 50 hectáreas. O sea, no hay nada en 1 kilómetro a la redonda. Pero le ponen contraseña al wifi en el que dicen es el país más seguro del mundo. No termino de entenderles…

10/09/2022

10 Þingvellir National Park

El desayuno del hotel no está mal. Hay quesos, huevos duros, pan, cereales, etc. Y un té de naranja y canela que aún no sé si me gusta un poco o bastante.


Sigue lloviendo pero eso no va a conseguir que nos quedemos en el hotel, así que tomamos rumbo a nuestro destino de hoy: Þingvellir National Park.


Desde el primer parking en el que paramos haremos una pequeña caminata a través de la brecha que se forma entre las dos placas tectónicas de Europa y América. A ver, no creo yo que sea tan exacto, pero aceptemoslo porque lo hace todo más emocionante.




Llegamos a Öxarárfoss que como su nombre indica, es una cascada, porque “foss” significa cascada. La primera clase de islandés es gratis.



No lo parece, pero delante hay una pasarela de madera llena de guiris intentando hacer una foto original de una cascada fotografiada millones de veces. Lo de las pasarelas se lleva mucho aquí, los caminos están marcados para que no te salgas y hay carteles para que no eches monedas al agua.

Las rocas están cubiertas de un musgo que cuesta mucho de que crezca y por eso no dejan que te salgas del camino. Digo yo que no costará tanto porque hay musgo mucho más allá de donde alcanza la vista…


Más adelante está el lugar donde dicen que se creó el primer parlamento y eso lo hace muy importante… Al parecer usaban la pared de detrás para que rebotara el sonido y todos oyeran al que hablaba. Sólo por ese dato ha merecido la pena caminar bajo la lluvia hasta aquí… es broma, apenas nos ha llovido hoy.
Donde está la bandera es donde se ponía el que hablaba. O igual un kilometro a la derecha o a la izquierda…



El paisaje, ahora que no llueve tanto, se empieza a descubrir precioso. A falta de ver más de Islandia, este parque nacional creo que está sobrevalorado. Históricamente tendrá mucha importancia, visualmente está regulinchi y en los parkings te pegan un sablazo que flipas.



No llueve pero sigue nublado, así que de momento:

-Auroras boreales: 0
-Volcanes activos: 0
-Frailecillos: 0

Parece que en el norte, por Husavik, están habiendo terremotos a mansalva, que es normal por lo de las placas tectónicas… a ver que pasa. 

PD: en todos los lavabos de por aquí hay desagües en el suelo. Si hay un escape de agua, no se inunda el piso. Bien pensado.

PD2: no hemos cambiado ni un euro, no sabemos como son las coronas islandesas. Aquí todo se paga con tarjeta. Absolutamente todo.





Dia 10 - Golden Circle I

Segueix plovent, no ha deixat de fer-ho en tota la nit. Casumdena! Que no veurem el sol o que?


Vinga, siguem positius i baixem a esmorzar que està inclòs amb el preu. Xocolata calenta i unes torrades per acabar-me de despertar.



Avui anirem al Parc Nacional de Thingvellir, un dels llocs històrics més importants d'Islàndia. Aquí, l'any 930 es va fundar el Alþingi, un dels primers parlaments democràtics del món que es reunia anualment per recitar les lleis i resoldre les disputes. També s’hi van proclamar el cristianisme com a religió oficial i el 17 de juny de 1944 la independència d’Islàndia sobre Dinamarca.

Els criminals també eren castigats de forma cruel en aquestes assemblees, les dones eren ofegades o cremades vives i els homes penjats o decapitats. No sé quin es pitjor…


El Drekkingarhylur, era el lloc escollit per llançar a l’aigua les dones acusades d’adulteri, incest i perjuria amb sacs de sal lligats a la cintura. Les bruixes eren cremades a la foguera.



Tots aquests anaven cap al seu tràgic destí a través del camí de roques de lava que forma l’esquerda entre les plaques tectòniques que se separen a un ritme estimat de 2cm l'any. A causa d'això, Islàndia creix a aquesta velocitat.



Pels amants de Joc de Trons, aquest va ser un dels llocs escollits per gravar algunes escenes.



Al final d’aquest agradable i curiós passeig arribem a la cascada Öxarárfoss, de 13 metres d’alçada. Fins ara, aquest es el lloc on hem trobat més gent. Al ser relativament aprop de Reijkavik hi ha molts turistes que reserven l’excursió al Golden Circle (nosaltres el farem en 2 dies).



Ei! Fa una estona que ha deixat de ploure! Fins i tot fa una mica de calor (el cotxe marcava 13° quan hem arribat). El paisatge segueix amb un to apagat però es molt bonic. Tot està molt ben senyalitzat perquè no et puguis perdre i ja de passada que el lloc estigui ben conservat.



El camí ens porta als 2 últims punts del parc. Un es Þingvallakirkja, l’església més antiga del país i l’altra, al seu costat, Þingvallabaer, originàriament una granja i que avui en dia és ocupada pels vigilants del parc i utilitzada com a residència estiuenca del primer ministre islandès.




D’aquí ja tornem al cotxe. Tenim una bona tirada perquè per estalviar-nos les 750 Corones (5,2€) del parking, l’hem deixat a la quinta forca.

Som catalans, no hi podem fer més.


Ara torna a ploure amb força. Per sort, avui ja no tenim programat res més i tampoc podriem gaudir-ne, així que comprem el sopar i marxem a l’hotel.


Quan estic escrivint aquest post m’arriba una notificació al telèfon…



Creuem els dits a veure si tenim sort.


Bona nit


Dia 9 - Pluja i més pluja

Primer dia en terres Islandeses. Aquí son 2 hores menys, o sigui que no ha estat un sacrifici llevar-me aviat.

El planning d’avui es conèixer la península de Reykjanes però el dia està xungo per fer excursions llargues a peu i no hi ha previsó que deixi de ploure. Tenim l’únic núvol del país just a sobre.



Com que necessitem comprar alguna cosa per esmorzar i fer una mica de despensa pels dies que poguem sopar a l’hotel, aprofitem per conèixer un dels dos supermercats recomanats per tenir preus “populars” i comprovem que ES TOT CARÍSSIM!. Sort que hem portat provisions de casa. Oli, embotits, paté… només ens faltarà el pa i algun tomàquet.



Ara si, pujem al cotxe per posar-nos en ruta i… un moment… aquesta llumeta que s’il.lumina al tauler de control? No anem bé. Tampoc funciona el parabrises del darrera i està plovent a bots i barrals.

Doncs som-hi de nou a l’oficina de lloguer (que, per sort, la tenim a 10min).

1/2 hora després sortim amb el cotxe canviat, deixem el Clio de color gris i ens n’enduem un de color blau, a qui, per cert, també li surt l’alerta (sembla que no tenen la màquina per apagar-la però té la revisió passada. Esperem no tenir cap entrebanc per culpa d’això)



I per fí comencem la nostra expedició. La primera parada es a Gunnhuver, una àrea geotèrmica amb fumaroles de vapor d’aigua subterrània (la única formada en la seva totalitat per aigua de mar).

La temperatura del terra està a més de 300°, per la qual cosa no es pot sortir de les passarel·les de fusta.



El nom de la zona prové d'una llegenda sobre un fantasma enfadat, Gudrun, on un sacerdot va atrapar-li l’esperit a les fonts termals fa 400 anys.



Segueix plovent i hem de dinar. Teniem previst fer-ho en una de les taules de picnic del camí tot disfrutant d’un paisatge impressionant, però hem de passar al Pla B. El restaurant no pot ser més luxós.



El temps també ens fa anul.lar el bany a la Blue Lagoon, la llacuna termal més famosa d’Islàndia. Això que ens estalviem perquè es caríssima (com tot aquí). En trobarem més, cap problema.


La següent parada es per veure més fumaroles, Krýsuvík es encara més bonic que l’anterior. El vapor d’aigua fa pudor d’ous podrits però el paisatge ho compensa.






El terra és de color groc amb tocs de vermell i diverses tonalitats de verd i blau. Hi ha olles de fang bullent per tot arreu, manantials d’aigua termal i cràters volcànics formats per l'explosió d'aigua subterrània.



M’hi podria quedar tota la tarda, no em canso de veure aquest lloc, però tinc els pantalons xops i les mans congelades. Encara que el termòmetre marca 9° la sensació de fred es molt gran.

Millor tornem al cotxe que encara podem fer un parell de parades. Una, la tècnica per anar al lavabo i per trobar-nos casualment amb la separació entre les plaques tectòniques de Nord America i Europa (demà caminarem entre elles)



I l’altra parada es a Kerid, un llac d’aigua turquesa en un cràter volcànic amb més de 6.500 anys d'antiguitat. Les roques volcàniques enlloc de ser negres són d'un to vermellós, la qual cosa el fa visualment molt atractiu.




La idea inicial era donar la volta sencera per gaudir de les vistes però amb el dia que fa hi ha poc més a veure.

Fem algunes fotos i passejem una estona abans d’agafar el rumb cap a l’hotel, una altra aventura. Resulta que vam reservar aquesta nit a través de Booking i uns dies més tard vam decidir de quedar-nos una nit més, així que vam contactar amb l’hotel i ens van allargar l’estada directament ells mateixos. I ara, ens diuen que no hi ha lloc per nosaltres la nit de demà, que li sap greu però que no s’ho va anotar i bàsicament que ens busquem la vida.

Perdona???

El problema l’has de sol.lucionar tu, no nosaltres. Que som guiris però no tontos…

Després de discutir amablement es disculpa i diu que parlarà amb els seus contactes a veure si ens poden encabir i que si trobem un altre allotjament ell ens pagarà la diferència.

Poc després, quan ja ens disposavem a buscar alternatives, ens diu que ja ho ha arreglat i que ens podem quedar les dues nits.  Ara si, senyor Brekkugerdi Guesthouse, però la ressenya a Booking també la tindràs.


Doncs res, primer dia passat per aigua però superat. Demà més aventures. Qui sap si veurem el sol.


Bona nit!

09/09/2022

9 Laugarás

 Para venir a Islandia hay algunos consejos básicos: vestir con capas, prepararte para el viento y recordar que si no te gusta el tiempo que hace, esperas un rato y cambia. Pues hoy no es verdad.


Llueve. Va a llover todo el día. Sin parar. Supongo que es la naturaleza, que no se puede programar. Parece que este viaje no está empezando con buen pie… ya vereis por qué lo digo.


Primera parada: supermercado Kronan, que junto con el Bonus son las dos cadenas de supers mas baratas.



Baratas por decir algo, porque comprar la cena aquí te sale como en un restaurante de allí, a no se que te tires a por los fideos instantaneos, que hay que ser cutre para gastarte un pastón en venir aquí y cenar en un vaso de cartón echándole agua caliente…


Los míos de hoy tienen sabor a ternera. Para mañana lo he cogido de verduras, a ver qué tal.


Al salir vemos que el coche tiene encendida una luz de avería y no le va el limpia trasero así que volvemos al concesionario y nos dan otro que le funciona el limpia y también tiene la misma luz de avería. Que no nos preocupemos, dice el tío agrio que nos atiende. Qué secos son, por favor…


Más tarde nos damos cuenta que le falta la tapa del maletero y se nos van a ver las maletas todo el viaje, pero ya estamos lejos así que hay que joderse.


La primera y segunda paradas son dos zonas geotermales llamadas: Gunnhuver y Krysuvyk (no voy a ser capaz de escribir bien los nombres en todo el viaje, lo siento).





Ver salir agua hirviendo y gases con olor fétido de la tierra es lo más parecido a estar en Venus que puedo imaginar. Muy curioso.




La tierra se tiñe de rojos, marrones, azules y verdes que deben ser muy bonitos con la luz del sol, porque con la puta lluvia todos tienen un toque gris que pa’qué…





Nos vamos al hotel y cuando estamos a punto de llegar nos damos cuenta que nos hemos pasado el crater Kerid, así que media vuelta para verlo. Sigue lloviendo…


Hay que pagar para verlo. El que cobra es otro tío agrio que ni te mira a la cara (tuve que esperar que terminar de dibujar para que me cobrara!) y se pasa el día en una caseta poniendo importes en una máquina de pagar con tarjeta. Yo también estaría seco, pero es que se lleva un pastón por no hacer nada… 


Apenas hay que caminar para ver el crater (de volcán, no de meteorito) y a pesar de lo nublado, es precioso. El rojo de la tierra, el verde de las plantas y el azul del agua son de tonalidades curiosas, especiales, diferentes. El gris del cielo es estandard.




Nos vamos al que será nuestra casa hoy mañana. Ah, no! Mañana no porque el agrio del hotel dice que ha sido un error muy grande, pero que solo tenemos una noche reservada.


Así que he tenido que ponerme serio y poner cara de enfadado mientras Ingrid le decía cuatro cosas y lo ponía en su sitio.

Gracias a mi cara de serio, se ha ofrecido a buscarnos otro hotel, pagar la diferencia de precio y finalmente ha dicho que nos quedemos, que ya recolocará a los de mañana. Nunca menosprecieis mi cara de serio…


Un día como este merecía terminar con nuestra primera aurora boreal… pero no. 


Sigue lloviendo…

08/09/2022

8 Keflavik

 Después de estos años sin viajar, se siente uno raro en el avión.

Por un lado, vuelves a tener la sensación de aventura, de libertad, de explorar el mundo…

Por otro, volver a ponerte la mascarilla te recuerda que disfrutes cada momento porque nunca sabes si te van a volver a confinar.


Llegamos a Keflavik (que es donde está el aeropuerto internacional) y nos recibe un viento frío para anticiparnos lo que serán los próximos días.


Sale nuestra única maleta por la cinta y no la han abierto. Porque no han querido, porque con las prisas no la cerramos e iba abierta. ¿Presagio de que va a ir todo bien? Ya lo veremos…


Hay que andar unos 600 metros hasta donde recogeremos el cochecito (leré) que nos acompañará (leré) en esta pequeña aventura (leré).


Por cierto, si has leído lo anterior entonando la canción, recuerda ponerte la cuarta vacuna.


Esos 600 metros también anticipan lo que serán los próximos días: mucho caminar y mucha piedra en el camino.


En un cajetín con combinación nos han dejado las llaves del coche y un formulario para que marquemos las rayaduras que tenga. Nos ha tocado un Renault Clio que no tiene mala pinta.


De ahí conducimos 10 minutos hasta el hotel, que resulta ser una casa monísima que está abierta y en la puerta hay un papel con nuestro nombre. Joder, este país parece Ikea, te lo tienes que hacer todo tú…


Miro al cielo y no se ven auroas boreales. A ver si voy a tener que hacerlas yo con la linterna también…


Como detalle curioso, una nota nos recuerda que en el canal 13 de ma televisión del hotel está sintonizada una webcam que emite (emitía) imágenes en directo de un volcán próximo que (mecagontó) se apagó hace 15 días.





El cambio horario hace que estemos dos horas en el pasado, así que espero que mañana no nos cueste mucho madrugar…


Por si acaso, góða nótt! 


Dia 8

Sort que avui he agafat festa, ha estat un matí molt ocupat amb els últims preparatius. Imprimir la guia, fer el check-in del cotxe, fer i desfer la maleta un milió de vegades fins que hem encertat les combinacions de pes correctes (perquè vam escollir facturar només 20kg?. La roba d’hivern pesa un munt…) i al final, fer un dinar decent amb totes les restes de la nevera.

A les 15h ha arribat el taxi puntual (gràcies papis) i cap a l’aeroport hi falta gent!

Ara, a passar l’estona fins la sortida del vol i esperar que la maleta no surti buida. Ens hem oblidat de tancar-la… també he agafat uns auriculars que no serveixen pel meu mòbil i n’he hagut de comprar uns altres al duty-free… Quin cap que tinc!

 




4 hores de vol i aterrem a Keflavik, l’aeroport internacional d’Islandia. De moment, a les 21:30h el termòmetre marca 10°. Anem bé, ja arribarà el fred més endavant.

Ara necessitem recollir el cotxe i com que l’oficina ja es tancada, en han fet arribar un codi per obrir la caixeta on hi trobem la clau i un paper on hem d’anotar totes les marques que li trobem. I, es clar, ja ens podeu imaginar, en plena foscor, resseguint-lo amb la llanterna en busca d’alguna cosa per apuntar.

Ens han donat un Clio de color gris amb olor de nou que ens portarà a descobrir uns paisatges que prometen. Demà us poso una foto.


A 10min tenim l’hotel i tampoc hi veiem a ningú, l’habitació està marcada amb el nostre nom i la porta es oberta. Encara no hem intercanviat una sola paraula que no sigui català.

L’habitació està prou bé, llàstima que hi passarem poques hores.




Ens mengem un parell de bocates que hem preparat aquest matí i caiem rendits al llit. Demà ja reorganitzarem l’equipatge i començarà la nostra aventura per terres Islandeses.


Bona nit.


Ah! La maleta ha sortit sense incidents.